Ojos que arden, pican y se sienten cansados; una sensación de arenilla que no termina de irse; y, al mirarse de cerca en el espejo, unas costritas blanquecinas entre las pestañas. Es una consulta frecuentísima y muchas veces convive con la persona durante años sin que sepa qué la produce. Tiene nombre —blefaritis—, tiene explicación y tiene tratamiento.
¿Qué es la blefaritis?
Es la inflamación del borde de los párpados, exactamente en la zona donde nacen las pestañas. Ese borde se enrojece y se irrita, y suele acompañarse de una descamación que se ve a simple vista, muy parecida a la caspa. Junto con eso aparecen los síntomas más característicos: ardor, picazón y molestias de ojo seco.
Cómo darte cuenta
Las señales que llevan a la consulta suelen ser estas:
- Ojos rojos y con aspecto de irritación.
- Sensación de arenilla, como si tuvieras algo dentro del ojo.
- Sensación de cansancio ocular.
- El borde de los párpados enrojecido, con costritas o descamación entre las pestañas, que se puede ver frente al espejo.
Ese último signo es el más orientador: la propia persona puede verlo, y es el que suele confirmar la sospecha en la consulta.
¿Por qué aparece?
La causa principal es la falta de una higiene adecuada de la zona o un desbalance entre los microorganismos que forman la flora normal de la cara. En el borde palpebral conviven bacterias que en condiciones normales no generan ningún problema; cuando ese equilibrio se altera, o cuando la zona no se limpia con la frecuencia suficiente, aparece la inflamación.
La conexión con el ojo seco
Este es el punto que explica por qué tantas personas consultan por “ojo seco” y en realidad tienen ambas cosas.
En el borde de los párpados están las glándulas que producen componentes de la lágrima, en especial la parte grasa, que es la que evita que la lágrima se evapore demasiado rápido. Cuando la blefaritis inflama esa zona, esas glándulas dejan de funcionar bien y el film lagrimal se altera. El resultado es un ojo que arde, molesta y se seca: los síntomas típicos del ojo seco, con origen en el párpado.
Por eso, tratar la blefaritis suele ser parte del tratamiento del ojo seco, y no dos temas separados.
La higiene palpebral: el hábito que hace la diferencia
La forma más eficaz de prevenirla es sencilla y depende de vos: lavarse bien la cara todos los días, prestando especial atención a la zona entre las pestañas, que es justamente donde suele quedar la suciedad y donde se genera el problema.
Una opción práctica y accesible es usar un shampoo hipoalergénico —el shampoo para bebés cumple muy bien esta función— al menos tres veces por semana sobre esa zona.
Esta rutina reduce mucho las probabilidades de que la blefaritis aparezca. Y si aun así aparece, lo indicado es consultar con el oftalmólogo: existen tratamientos específicos que se indican según cada caso particular, y con la higiene sostenida el cuadro se controla muy bien.
Maquillaje, desmaquillantes y extensiones de pestañas
Es un punto importante, sobre todo para quienes usan maquillaje a diario. Los productos de maquillaje, los desmaquillantes y las extensiones de pestañas pueden afectar el film lagrimal y favorecer la blefaritis cuando no son de buena calidad o cuando la zona no se limpia correctamente después de usarlos.
No se trata de dejar de usarlos, sino de elegir bien los productos y ser constante con la higiene de la zona.
Lo que conviene evitar
Dos cosas, y las dos son frecuentes:
- Automedicarse. Usar gotas o cremas por cuenta propia, o repetir lo que le sirvió a otra persona, puede enmascarar el cuadro o empeorarlo.
- Dejarlo pasar. Convivir con las molestias durante años sin consultar es lo que hace que muchos pacientes lleguen agotados de un problema que tiene solución.
Como le decimos a quien llega cansado de convivir con estas molestias: qué bueno que estás consultando. Entre todo el equipo te vamos a ayudar a ordenar tu rutina diaria para que dejes de tener estas alteraciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la blefaritis?
Es la inflamación del borde de los párpados, en la zona donde nacen las pestañas. El borde se enrojece y aparecen costritas parecidas a caspa, junto con ardor y picazón.
¿Por qué aparece la blefaritis?
Principalmente por una higiene insuficiente de la zona o por un desbalance entre los microorganismos que forman la flora normal de la cara.
¿Qué relación tiene con el ojo seco?
La inflamación afecta las glándulas del párpado que producen los componentes de la lágrima, sobre todo la parte grasa. Al alterarse el film lagrimal, aparecen los síntomas de ojo seco.
¿Cómo se previene?
Con higiene diaria de la cara y, en especial, de la zona entre las pestañas. Una opción práctica es usar un shampoo hipoalergénico (como el de bebé) al menos tres veces por semana.
¿La blefaritis tiene tratamiento?
Sí. Existen tratamientos específicos que indica el oftalmólogo según cada caso particular, y con la higiene sostenida se controla muy bien.
Escribinos y coordinamos tu turno. Estamos para acompañarte.
Instituto Oftalmológico de Córdoba · +50 años cuidando la vista de los cordobeses
Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta médica. Cada persona y cada ojo son diferentes: el diagnóstico y el tratamiento deben ser evaluados por un profesional. Ley 17.132.



