“Se le va un ojo.” Es una de las frases que más escuchamos de los papás en el consultorio, y casi siempre viene acompañada de la misma pregunta: ¿es algo pasajero o hay que hacer algo? En esta nota te contamos qué es el estrabismo, cómo reconocerlo, cuándo consultar y por qué tratarlo a tiempo va mucho más allá de la estética.
¿Qué es el estrabismo?
El estrabismo es la pérdida del paralelismo ocular: los ojos dejan de estar alineados entre sí. Aunque suele notarse en un solo ojo, en general se trata de un proceso bilateral, es decir que involucra a los dos, aunque se manifieste de manera asimétrica.
¿A qué edad puede aparecer?
Puede aparecer desde los primeros meses de vida, pero su incidencia es variable: hay formas que se manifiestan alrededor de los 2, los 4 o los 6 años, y otras que aparecen incluso en la adultez, según el tipo y la causa de cada estrabismo.
Un dato que tranquiliza a muchas familias: en los dos primeros meses de vida es normal una desviación intermitente, porque el sistema visual todavía se está organizando. Aun así, el recién nacido necesita su control oftalmológico, que es el que permite distinguir lo esperable de lo que requiere seguimiento.
Cómo lo notan los papás
Estas son las señales que suelen traer a las familias a la consulta:
- Asimetrías en la mirada: algo en la manera de mirar que no termina de verse parejo.
- Desviaciones intermitentes, que aparecen sobre todo cuando el chico está cansado o con fiebre.
- Un reflejo rojo diferente en cada ojo en las fotos con flash. Este signo es muy útil: muchas veces la primera pista aparece revisando fotos familiares.
Si notás alguna de estas señales, es motivo de consulta.
Por qué importa: la relación con el ojo vago
Para que la visión se desarrolle correctamente —y en particular la visión binocular, la que nos permite usar los dos ojos como un equipo— hacen falta tres condiciones:
- una estructura ocular sana;
- un buen estado refractivo (y, si es necesario, corregido con lentes);
- y una buena función motora ocular.
Cuando alguno de estos parámetros falta, el desarrollo visual se ve afectado y puede derivar en ambliopía, lo que popularmente se conoce como ojo vago: un ojo que desarrolla menos visión que el otro. Ese es el motivo de fondo por el que el estrabismo no es solo una cuestión de alineación.
¿Cuándo consultar?
Ante la detección, de forma inmediata. El estrabismo puede tener asociaciones neurológicas, y por eso conviene evaluarlo sin demoras.
También puede ser detectado por el especialista en los exámenes periódicos, que las sociedades de pediatría y de oftalmología infantil establecen así:
- Recién nacido.
- A los seis meses.
- Al año.
- Y luego una vez por año, hasta los ocho años.
¿Y en los adultos?
El enfoque es distinto. En un adulto, un estrabismo agudo —es decir, que aparece de manera repentina— puede constituir una urgencia neurológica y requiere consulta inmediata.
La buena noticia es que la edad no cierra la puerta: incluso en adultos, el estrabismo puede tener posibilidades de mejoría.
Los tratamientos
No hay un tratamiento único: depende de la edad, del tipo de estrabismo y de las características de cada caso. Las opciones incluyen el uso de parche, lentes, ejercicios y cirugía, y tanto el momento de cada indicación como su duración deben ser pautados por el especialista.
Más allá de la visión
Tratar el estrabismo importa a todas las edades, y por razones que van bastante más allá de ver bien:
- Por el desarrollo de la visión, el sentido de la comunicación y el aprendizaje por excelencia.
- Por la sensorialidad y la visión en profundidad, que es la que nos permite calcular distancias y movernos con seguridad en el espacio.
- Por su connotación estética, social y de autoestima, especialmente importante en la infancia y la adolescencia.
- Y por el principio de igualdad de oportunidades de tratamiento: toda persona merece acceder a la posibilidad de mejorar.
Alinear la mirada potencia la confianza, los aprendizajes, la sensorialidad y la calidad de visión. La consulta temprana, u oportuna, puede ser un aporte positivo al bienestar. Si notás algo en la mirada de tu hijo, o si vos mismo lo notás en la tuya, escribinos: te acompañamos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el estrabismo?
Es la pérdida del paralelismo ocular: los ojos no quedan alineados. En general es un proceso bilateral, aunque suele manifestarse de manera asimétrica.
¿Es normal que a un recién nacido se le desvíe un ojo?
En los dos primeros meses de vida puede ser normal una desviación intermitente. De todos modos, el recién nacido necesita su control oftalmológico.
¿Cómo puedo darme cuenta en casa?
Por asimetrías en la mirada, desviaciones que aparecen cuando el chico está cansado o con fiebre, o un reflejo rojo diferente en cada ojo en las fotos con flash.
¿El estrabismo se corrige solo con el tiempo?
No. Requiere diagnóstico temprano, seguimiento y el tratamiento que corresponda a cada caso. Cuanto antes se aborde, mejor es la oportunidad de tratamiento.
¿Puede aparecer estrabismo en adultos?
Sí. El abordaje es distinto, y un estrabismo agudo en un adulto puede constituir una urgencia neurológica: requiere consulta inmediata.
¿Cuáles son los controles recomendados en la infancia?
Recién nacido, a los seis meses, al año y luego una vez por año hasta los ocho años, según establecen las sociedades de pediatría y oftalmología infantil.
Escribinos y coordinamos tu turno. Estamos para acompañarte.
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Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta médica. Cada persona y cada ojo son diferentes: el diagnóstico y el tratamiento deben ser evaluados por un profesional. Ley 17.132.



