El ojo seco es una de las molestias oculares más frecuentes, y en invierno se hace notar todavía más. Nuestros ojos están protegidos por una fina película de lágrima que los mantiene lubricados, cómodos y con la visión nítida. Cuando esa lágrima no alcanza o se evapora demasiado rápido, la superficie del ojo se irrita: ahí aparecen el ardor, la sensación de arenilla y esa visión que por momentos se pone borrosa.

No es solo una cuestión de “ojos cansados”: es un cuadro concreto, muy común, que tiene causas identificables y tratamiento. En esta época se dispara por dos motivos bien cotidianos: la calefacción y las pantallas.

Por qué en invierno se nota más

La calefacción. La mayoría de las casas y oficinas se calientan con sistemas que resecan el aire. Ese aire seco hace que la película lagrimal se evapore más rápido, y así aparecen los síntomas.

Las pantallas. Cuando estamos concentrados frente a una pantalla, parpadeamos bastante menos de lo habitual. Y como el parpadeo es lo que renueva la lágrima sobre el ojo, al parpadear menos la superficie se seca más. Si a eso le sumás muchas horas seguidas de trabajo o estudio, el combo está completo.

Cómo darte cuenta: los síntomas

Los más típicos son el ardor, la sensación de arenilla o de calor en los ojos y una visión que se pone borrosa y se aclara al parpadear (tenés que parpadear varias veces para volver a ver nítido).

¿Y cómo saber si es ojo seco y no solo cansancio? La fatiga ocular normal suele aparecer al final del día, después de muchas horas de trabajo o de haber dormido poco. En cambio, cuando estas molestias aparecen temprano en el día, apenas te levantás o después de un rato corto de trabajo, es una señal de que conviene consultar: probablemente sea ojo seco y no solo cansancio.

Qué podés hacer para aliviarlo

  • Humedecé el ambiente. Según el tipo de calefacción, tratá de que los ambientes no queden tan secos. Un humidificador ayuda mucho.
  • Usá lágrimas, pero las indicadas. Las gotas lubricantes alivian, pero no sirve cualquiera: que te las indique tu oftalmólogo, porque hay muchas y no todas son para lo mismo.
  • Descansá la vista, sin obsesionarte con el reloj. No hace falta cronometrar: despegá los ojos de la pantalla cada vez que puedas y por el tiempo que tu actividad te lo permita. Un buen truco es aprovechar las pausas que ya hacés —cuando vas al baño, cuando salís a tomar aire o a buscar un café— para descansar la vista y mirar un rato a lo lejos.

Lo que conviene evitar

El error más común es dejar que el aire caliente dé directo en la cara. Pasa mucho manejando en invierno: se ponen la calefacción del auto apuntando a la cara y los ojos se resecan todavía más rápido. Mejor desviá la salida del aire y, si podés, mantené algo de humedad en el ambiente.

No todos los ojos secos son iguales

Acá está la clave, y es lo que muchas veces se pasa por alto: el ojo seco no es uno solo. Hay distintos tipos y distintas causas —desde que la lágrima se evapora demasiado rápido hasta que se produce en poca cantidad—, y por eso lo importante es estudiar el origen y tratar la causa, no solo los síntomas.

En los adultos mayores, por ejemplo, suele ser un poco más complejo: puede haber menor producción de lágrima, cambios en la superficie del ojo o incluso medicación que contribuye a la sequedad. En esos casos conviene un estudio más completo. La buena noticia es que, bien estudiado, el ojo seco se controla muy bien.

¿Sentís estas molestias? No las naturalices como “ojos cansados de siempre”. Una consulta permite encontrar la causa y aliviarlas de verdad. En el IOC cuidamos tu salud visual en Córdoba desde hace más de 50 años.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si es ojo seco o solo cansancio visual?

La fatiga ocular normal suele aparecer al final del día, después de muchas horas de trabajo o de dormir poco. Si las molestias aparecen temprano, apenas te levantás o tras un rato corto de trabajo, es señal de que conviene consultar: probablemente sea ojo seco.

¿Por qué el ojo seco empeora en invierno?

Por la calefacción, que reseca el aire y hace que la lágrima se evapore más rápido, y por las pantallas: al estar concentrados parpadeamos menos, y el parpadeo es justamente lo que renueva la lágrima sobre el ojo.

¿Sirve cualquier lágrima artificial de farmacia?

No: hay muchas y no todas son para lo mismo. Lo ideal es que te las indique tu oftalmólogo según tu caso.

¿El ojo seco se cura?

No todos los ojos secos son iguales: hay distintos tipos y causas. Lo importante es estudiar el origen y tratar la causa, no solo los síntomas. Bien estudiado, el ojo seco se controla muy bien.

Instituto Oftalmológico de Córdoba · +50 años cuidando la vista de los cordobeses

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Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta médica. Cada persona y cada ojo son diferentes: el diagnóstico y el tratamiento deben ser evaluados por un profesional. Ley 17.132.